lunes, 23 de enero de 2012

Arboles, matemáticas y artistas.

En éste tiempo de reflexión y retiro que es el invierno, quiero aprovechar para tratar temas menos prácticos pero que me parecen fundamentales para comprender la biología del árbol y la complejidad de la vida en sí.
El que haya rebuscado por el blog, habrá observado que tengo una especial debilidad por dos temas tan controvertidos como novedosos y fascinantes:


- El primero es la inteligencia vegetal y esas "neuronas" que se han encontrado en las cofias radiculares. Hay simulaciones informáticas que nos muestran que en todo el cepellón radicular se produce un balanceo de información muy similar al tráfico de la red Internet, lo que nos puede permitir pensar que cada raíz actúa utilizando información exterior añadida a la propia. Podríamos considerar, por tanto, que el desarrollo radicular es proactivo y el crecimiento de la parte aérea es reactivo dentro de un patrón arquitectural (recordemos el balance hormonal entre la parte aérea y subterránea).


Aquí podéis ver el capítulo 79 del programa Redes de TVE, donde E. Punset charla con Stefano Mancuso sobre el tema:


- El segundo tema que me fascina es haber conocido que la estructura irregular del crecimiento vegetal y de la disposición de las hojas de un árbol es expresable matemáticamente como un sencillo logaritmo que se desarrolla fractalmente.


En distintos artículos del blog aparece el término "fractal" y, para explicarlo, nadie mejor que el creador del término, el Dr. Benoit Mandelbrot, en una charla con E. Punset.
Es interesante destacar cómo el Dr. Mandelbrot relata la anécdota del pintor Delacroix, cuando para responder a la pregunta de uno de sus aprendices sobre cómo pintar un árbol, éste dice que "pintando muchos árboles pequeños"...
Esta es la Parte 1 ( son 15 minutos):


Parte 2:

Aquí otro vídeo de SmartPlanet, donde se desarrolla el tema:


Como podéis ver en los vídeos, el mundo vegetal, animal, mineral y los fluidos responden a patrones básicos que desarrollan formas complejas, aquí es donde la pregunta se dispara hacia la física cuántica, ya que la fuente de información para la formación de materia es la longitud de onda de la partícula. Esta afirmación nos lleva a preguntarnos sobre la forma de los ácidos nucleicos (ADN  y ARN) y a qúé patrones de onda responden.